El cambio climático no es solo una amenaza ecológica o económica: es una crisis sanitaria global en marcha. El aumento de las temperaturas, la contaminación del aire, la degradación ambiental y los fenómenos meteorológicos extremos están generando efectos directos e indirectos sobre la salud humana, afectando especialmente a los colectivos más vulnerables.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático será responsable de 250.000 muertes adicionales anuales entre 2030 y 2050 por causas como desnutrición, enfermedades infecciosas, olas de calor y catástrofes naturales. En España, estos efectos ya son perceptibles y seguirán intensificándose si no se adoptan medidas estructurales de adaptación y mitigación.
España ante el calor: el país europeo más vulnerable
España es uno de los países de Europa más expuestos al aumento de temperaturas extremas. En 2022, se registraron más de 4.700 muertes atribuibles a olas de calor, según el Instituto de Salud Carlos III. Y en 2023, el país vivió el año más cálido desde que existen registros, con efectos significativos sobre la salud de personas mayores, con enfermedades crónicas, trabajadoras al aire libre y población sin recursos.
Además de las olas de calor, otros riesgos climáticos con impacto en la salud en España incluyen:
- Aumento de enfermedades respiratorias por mala calidad del aire y contaminación por ozono.
- Mayor exposición a enfermedades vectoriales, como el dengue o el virus del Nilo Occidental, cuya presencia se ha detectado ya en varias regiones del sur peninsular.
- Inseguridad alimentaria y aumento de precios por sequías y pérdida de productividad agrícola.
- Problemas de salud mental vinculados a catástrofes climáticas, ansiedad climática y desplazamientos forzados.
Contaminación del aire: un enemigo silencioso
Aunque no siempre se vincula directamente con el cambio climático, la contaminación del aire es uno de los factores ambientales con mayor impacto sanitario. En España, más de 20.000 muertes anuales están asociadas a la mala calidad del aire, según datos del European Environment Agency.
Ciudades como Madrid, Barcelona o Sevilla superan regularmente los límites recomendados de partículas en suspensión (PM2.5) y dióxido de nitrógeno (NO₂), afectando especialmente a niños, personas mayores y personas con patologías respiratorias.
Las zonas más empobrecidas y con menor acceso a zonas verdes son, una vez más, las más afectadas, lo que convierte la lucha contra la contaminación en una cuestión de justicia ambiental y social.
Servicios sanitarios en riesgo: un sistema que también debe adaptarse
El sistema sanitario también está expuesto a los efectos del cambio climático:
- Aumento de la demanda asistencial en verano por golpes de calor, deshidratación y patologías asociadas.
- Interrupciones en el suministro energético o de agua durante fenómenos extremos.
- Tensión estructural ante posibles desplazamientos poblacionales internos y externos.
- Necesidad de adaptar infraestructuras sanitarias a nuevas condiciones climáticas (ventilación, aislamiento térmico, sistemas de alerta).
Frente a ello, España carece aún de una estrategia estatal sólida de adaptación climática del sistema sanitario, más allá de planes parciales de contingencia en olas de calor.
Una salud: conectar el entorno, los animales y las personas
La aproximación conocida como «One Health» (Una Sola Salud) reconoce que la salud humana está íntimamente conectada con la salud animal y del medio ambiente. La deforestación, la pérdida de biodiversidad, la expansión urbana y la ganadería intensiva aumentan el riesgo de enfermedades zoonóticas (como la COVID-19), que pueden saltar de animales a humanos con mayor facilidad en contextos de desequilibrio ecológico.
Aplicar esta perspectiva implica superar la fragmentación sectorial y diseñar políticas sanitarias, agrícolas, urbanísticas y climáticas de forma integrada.
Qué puede (y debe) hacer la salud pública frente al cambio climático
El sector sanitario no solo debe adaptarse a los efectos del cambio climático, sino también reducir su propia huella. Se estima que el sistema sanitario español es responsable del 4,4% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero del país, en gran parte por el uso de energía, transporte y residuos.
Algunas medidas clave:
- Adaptar los planes de salud pública a los nuevos riesgos climáticos.
- Desarrollar sistemas de alerta temprana coordinados entre salud, meteorología y protección civil.
- Reformar centros de salud y hospitales para mejorar su eficiencia energética y resiliencia climática.
- Promover alimentación sostenible en hospitales y reducir el uso de plásticos de un solo uso.
- Formar a profesionales sanitarios en salud ambiental y climática.
- Participar activamente en la educación ambiental de la población.
Justicia climática es justicia sanitaria
El cambio climático no afecta a todas las personas por igual: amplifica las desigualdades existentes. Las personas más pobres, racializadas, mayores o con enfermedades crónicas son también las más vulnerables ante los impactos climáticos.
Por eso, la respuesta sanitaria debe ser también una respuesta social, con políticas centradas en los territorios más expuestos, las personas más frágiles y las futuras generaciones.
La salud como motor de la transición ecológica
Colocar la salud en el centro de la transición ecológica puede ser una palanca poderosa para generar consensos, acelerar cambios y fortalecer el compromiso ciudadano. Mejorar la calidad del aire, aumentar los espacios verdes, fomentar la movilidad activa y transformar la alimentación no solo reducen emisiones: también mejoran la salud de forma directa y rápida.
Si el cambio climático es la mayor amenaza sanitaria del siglo XXI, también puede ser la mayor oportunidad para transformar los sistemas de salud hacia modelos más preventivos, integrales y sostenibles.
Preguntas para el debate
- ¿Está preparado el sistema sanitario español para los efectos del cambio climático?
- ¿Cómo afecta la crisis ecológica a la salud mental y emocional?
- ¿Qué políticas locales pueden mejorar simultáneamente la salud y el medioambiente?
- ¿Qué responsabilidades tiene el sistema sanitario en la reducción de emisiones?
- ¿Es la justicia climática una cuestión de salud pública?
