Desde la aprobación de la Ley General de Sanidad en 1986 hasta la consolidación del Sistema Nacional de Salud (SNS), España ha construido uno de los modelos sanitarios más eficaces y valorados de Europa. Sin embargo, en las últimas décadas, y particularmente tras la crisis financiera de 2008, se han intensificado procesos de deterioro, recortes y externalizaciones que han puesto en cuestión su sostenibilidad y su equidad.
Por otra parte, el sistema de atención a la dependencia, formalizado en 2006 con la Ley de Promoción de la Autonomía Personal, sigue siendo hoy una promesa a medio cumplir, atrapada entre la escasez de recursos, la burocracia y la lógica empresarial de muchos servicios concertados.
La pandemia de COVID-19 no solo evidenció las carencias estructurales de los sistemas sanitarios en todo el mundo, sino que también confirmó que la salud y el cuidado no pueden ser tratados como mercancías ni delegados exclusivamente al ámbito familiar o privado. Reveló las consecuencias letales de décadas de desinversión y gestión fragmentada, especialmente en ámbitos como la atención primaria, la salud mental o las residencias de mayores.
Hoy, el desafío no es solo técnico o presupuestario: es político y cultural. Supone decidir colectivamente qué lugar ocupan el cuidado y la salud en nuestro modelo de sociedad. Implica repensar las prioridades del gasto público, cuestionar las desigualdades estructurales que afectan la salud (por clase, género, territorio o nacionalidad), y asumir que sin una red pública fuerte y universal no hay verdadera garantía de derechos.
Este número de Desafíos 2030 propone un recorrido por las múltiples dimensiones del cuidado y la salud en España, desde la atención sanitaria hasta los cuidados de larga duración, pasando por la salud mental, la prevención, la salud sexual y reproductiva, o la amenaza del cambio climático sobre la salud colectiva. Cada uno de los doce artículos que componen este número aborda una pieza del rompecabezas, con el objetivo de ofrecer una visión crítica y propositiva sobre cómo garantizar el bienestar físico, mental y social de la población en las próximas décadas.
España cuenta con un cuerpo profesional sanitario y asistencial altamente cualificado, con infraestructuras valiosas y con una ciudadanía que valora profundamente su sistema de salud. Pero la sostenibilidad de este modelo exige reformas ambiciosas, más allá del cortoplacismo electoral o de los intereses privados que buscan convertir el derecho a la salud en un negocio.
Cuidar es sostener la vida. Y en este contexto histórico, donde convergen crisis sanitarias, climáticas, sociales y económicas, el cuidado debe colocarse en el centro de nuestras agendas públicas. No como un asunto sectorial, sino como la piedra angular sobre la que se construyen sociedades más justas, solidarias y resilientes.
Este número busca, precisamente, contribuir a esa reflexión colectiva.
Preguntas para el debate
- ¿Qué significa hoy garantizar el derecho a la salud más allá del acceso a servicios sanitarios?
- ¿Cómo afecta la mercantilización del cuidado a la calidad democrática?
- ¿Es viable sostener el Estado del bienestar sin repensar el modelo de cuidados?
- ¿Qué papel tiene la ciudadanía en la defensa de lo público?
- ¿Cómo redefinir las prioridades políticas con base en el bienestar colectivo?
